Es posible dejar las drogas sin convulsiones.
Las drogas son esencialmente venenos. El grado en
que se toman determina el efecto. Una pequeña cantidad
es estimulante. Una cantidad mayor actúa como sedante.
Una cantidad muy grande actúa como veneno y puede
matar a uno.
Esto es verdad para cualquier droga. Cada una tiene
una cantidad diferente. La cafeína es una droga. Por
lo tanto, el café es un ejemplo. 100 tazas de café
probablemente matarían a una persona. 10 tazas probablemente
la dormirían. Dos o tres tazas estimulan. Es una droga
muy corriente. No es muy dañina pues se necesita mucha
para que haga efecto, por lo que se la conoce como
estimulante.
Al arsénico se le conoce como veneno. Aunque una
pequeña cantidad de arsénico es un estimulante, una
buena dosis le duerme a uno y unos granos le matan.
Los adictos consideran valiosas las drogas en el
grado en que producen "efectos deseables". Pero son
peligrosas para los que están alrededor, porque la
persona bajo los efectos de las drogas:
a. Tiene períodos en blanco.
b. Tiene irrealidades y alucinaciones que la sacan
de Tiempo Presente.
Así, un consumidor de drogas puede estar sujetando
una barca, tener uno de sus períodos en blanco, pensar
que está en Venus y soltarla.

Un consumidor de drogas al que se le ha puesto de
guardia puede ponerse en blanco, no detectar una situación
amenazante y no manejarla porque está "en alguna otra
parte".
Puede ser desagradable darle una orden a un consumidor
de drogas, ya que simplemente se puede quedar parado
y mirarle a uno fijamente. Con eso transtorna a cualquiera.
Aparentemente el LSD tarda seis semanas en disiparse.
Una droga o alcohol consume la vitamina B1 del sistema
rápidamente. El aumento de la velocidad de consumo
de la B1 aumenta el "estado de felicidad". Pero ahora
su organismo no tiene B1, así que se deprime.
Una persona que está saliendo de drogas puede evitar
las convulsiones tomando montones de B1 diariamente.