
La investigación ha demostrado que las drogas son
el elemento más destructivo presente en la cultura
actual. La aceleración del uso, cada vez más extendido,
de drogas como el LSD, la heroína, la cocaína, el
polvo de ángel, la marihuana y una larga lista más,
ha contribuido fuertemente a que tengamos una sociedad
debilitada. Se ha informado que algunas de éstas pueden
perjudicar al cerebro y a los nervios. La marihuana,
por ejemplo, tan popular entre los universitarios,
que se supone son los que están aprendiendo mucho
para ser los ejecutivos del mañana, es capaz de causar
atrofia cerebral, según se ha reportado. Incluso los
niños en las escuelas, son inducidos a tomar drogas.
Y los hijos de madres que las toman, nacen drogadictos.
Hay una cosa llamada "personalidad de drogas". Es
artificial y creada por las drogas. Las drogas pueden
cambiar la actitud de una persona y su personalidad
original creándola odios y sentimientos de hostilidad
secretos que no salen a la superficie. Aunque esto
no sea verdad en todos los casos, relaciona a las
drogas, con el cada vez mayor, problema del crimen,
de la producción y el colapso actual de la cultura
social e industrial.

Los devastadores efectos fisiológicos de las drogas
son un tema continuo en los titulares de los periódicos.
También es muy obvio que provocan el colapso de la
viveza mental y de la conducta ética.
El problema de drogas existe en todo el planeta.
Lo inunda de sangre y de miseria humana. Pero, aunque
las drogas callejeras son viciosas y perjudiciales,
en realidad son sólo una parte del problema bioquímico.
Drogas Médicas y Psiquiátricas
Las drogas médicas y más particularmente las psiquiátricas
(Valium, Librium y LSD, por nombrar unas pocas) pueden
ser tan perjudiciales como las drogas callejeras.
La frecuencia con que se usan actualmente, puede ser
muy sorprendente para cualquiera que no esté familiarizado
con el problema.
El Fenobarbital (que aparece bajo diferentes marcas
como Luminal y Nembutal) y otras drogas similares,
a menudo se administran pensando que son una panacea
para todas las enfermedades. Ya en 1951 muchísimas
personas se acostumbraron tanto a su dosis diaria
de pastillas para dormir o a los calmantes, que no
pensaban que sus pequeñas pastillas fueran droga.
Más recientemente, la droga Valium destaca entre los
tranquilizantes más usados. Pero la lista es más larga.
Demasiado a menudo la actitud es: "Si no puedo encontrar
la causa del dolor, al menos lo suprimo". Y para los
mentalmente enfermos se convierte en: "Si no se les
puede hacer cuerdos, al menos se puede conseguir que
estén tranquilos".
